
Las siguientes declaraciones pueden atribuirse a Virginia Janssens, Directora General de Plastics Europe:

“La comunicación de la Comisión reconoce la necesidad de adoptar medidas urgentes para retomar la transición hacia la circularidad de los plásticos en Europa, lo que supone una señal importante y positiva. Sin embargo, para lograr la circularidad a gran escala, las medidas propuestas son solo un primer paso y/o requieren claridad jurídica para crear las condiciones necesarias sobre el terreno que impulsen el impacto, la innovación y la inversión en todo el ecosistema de los plásticos. Plastics Europe interpreta este paquete como un primer conjunto de medidas e iniciativas para ayudar a reforzar la competitividad global de nuestra industria. Será necesario que sigan otras medidas.
Establecer criterios claros y armonizados de fin de condición de residuo para los plásticos reciclados mecánicamente es un avance positivo para reducir la burocracia, apoyar un mercado único funcional y aliviar la presión sobre un sector ya muy tensionado. Limitar estos criterios únicamente al reciclado mecánico pone en riesgo las ambiciones de circularidad de Europa. Para construir una economía verdaderamente circular y salvaguardar la resiliencia y competitividad a largo plazo de la industria europea de los plásticos, es necesario ampliar los criterios de fin de condición de residuo para que incluyan todas las tecnologías de reciclado y sus materias primas secundarias.
Europa necesita ahora una acción política y normativa decisiva, coordinada y completa para desbloquear la inversión en circularidad e innovación, lo que está estrechamente vinculado a la necesidad de reforzar la base industrial y la seguridad económica de la UE. Esto implica adoptar políticas tecnológicamente neutrales que aceleren todas las soluciones de circularidad, abordar la crisis de costes energéticos y de CO₂ que paraliza a Europa, y ofrecer una legislación clara, coherente y favorable que dé a la industria la confianza para invertir localmente y seguir siendo competitiva a nivel global.
Un ejemplo es el tan esperado marco legal para las inversiones en reciclado químico en la UE. Observamos que las normas específicas para botellas de plástico (en el marco de la SUPD, por sus siglas en inglés) se remitieron el 24 de diciembre a los Estados miembros para su votación final. Sin un marco regulatorio competitivo y “propicio”, que considere la aplicación en cuestión, las inversiones previstas en circularidad no se materializarán en Europa.
Paralelamente, los rápidos cambios en el comercio global requieren una supervisión fronteriza más sólida y eficaz. Plastics Europe aboga desde el principio por crear un Observatorio de Comercio de Productos Químicos y Plásticos con un nivel de detalle granular para monitorizar los flujos comerciales en tiempo real. Esto proporcionaría la transparencia necesaria para garantizar condiciones equitativas y permitir medidas de defensa comercial oportunas y efectivas cuando sea necesario. En este sentido, nos complace observar las iniciativas de la Comisión en materia de vigilancia de importaciones de plásticos.
Estamos preparados para colaborar de manera activa y constructiva con la Comisión y los Estados miembros para ayudar a avanzar o implementar este primer paquete de medidas, participar activamente en iniciativas como la nueva Circular Plastics Alliance así como identificar lagunas normativas para abordar nuestra crisis de competitividad y lograr la circularidad a gran escala en y para Europa de cara a la futura Ley de Economía Circular en 2026.”